Cuando llevas un tiempo corriendo, cumpliendo con tu planificación, y superando tus objetivos, el running deja de ser sólo deporte, para convertirse en algo terapéutico… un sistema de vida.

El running no sólo aporta beneficios deportivos, sus logros también se irradian al resto de aspectos de nuestra vida.

Ten en cuenta que formamos partes de numerosos sistemas que se relacionan unos con otros. Nuestra composición humana es un ejemplo ilustrativo de ello. Como sabes, estamos compuestos por sistema circulatorio, sistema nervioso, sistema muscular, sistema linfático… los diversos sistemas interrelacionan entre sí, desde una perspectiva holística. Un fallo en uno, tiene efectos sobre el resto.

genetica

Nuestros sistemas no sólo se limitan a la esfera corporal. Ya lo decían los latinos (y luego se apropió de ello la prestigiosa marca de zapatillas, ASICS) “Anima Sana In Corpore Sano”, y el running te deja el cuerpo sano, sano…

Todo está relacionado. Formamos parte de otros sistemas: sistema familiar, sistema laboral, sistema deportivo…. Que forman parte de nosotros mismos, se alimentan unos de otros en sus relaciones.

Hay toda una teoría desarrollada al respecto, con una fuerte influencia en el ámbito de la psicología y con aplicaciones prácticas al campo de la psicología deportiva, en la línea de lo que tú estás comentando. Esta teoría a la que me refiero es la “TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS”, desarrollada inicialmente por Von Bertalanffy.

Una buena progresión como corredor popular te proporcionará beneficios en la salud y en tu autoestima que irradiarán sus efectos positivos sobre el resto de sistemas. Para ser runner no sólo entrenas tu cuerpo, también entrenas a aceptar tus limitaciones, a superar tus debilidades y a comprometerte con proyectos a largo plazo, y esto son valores que son igualmente válidos para tus estudios, tu profesión, tu familia y tu forma de vida.

Desgraciadamente, los aspectos negativos de nuestra vida, generan un impacto emocional con más facilidad que los aspectos positivos. Es más fácil caer en una espiral negativa, que en una espiral positiva. El running amortigua a los efectos negativos y potencia los efectos positivos, en parte por su influencia sobre la bioquímica corporal.

Como forma de acabar el año, te propongo que te comprometas a tomar consciencia de todo lo positivo que te rodea, no sólo por influencia directa del running, sino por el resto de sistemas que influyen en tu vida. Si lo haces, el resultado de todo un año será espectacular. Para ello, te propongo en siguiente ejercicio:

Hazte con una hucha. Servirán las de tipo cerdito de toda la vida, o una caja de zapatos, o un tarro de cristal bien grande. A partir del 1 de enero, comprométete a escribir en trozos de papel todas las experiencias positivas que te vayan sucediendo a lo largo del año, Por ejemplo:

hucha-cerdo-martillo

  • 1 enero: A pesar de la resaca del 31, corrí 10 km
  • 2 enero: me encantó la guerra de las galaxias
  • 6 enero: disfruté de un entrañable día de reyes con mi familia
  • 11 enero: afronté la vuelta al trabajo de forma muy positiva
  • ….

Tus eventos positivos son tuyos. Añade cualquier competición, cualquier encuentro familiar o con amigos, cualquier momento especial, cualquier cosa que te haya ocurrido que sea positiva. Dobla muy bien el papelito e introdúcelo en la hucha. NO INTRODUZCAS NINGÚN SENTIMIENTO NEGATIVO!!! Sólo valen las experiencias positivas!!!!!

El 31 de enero, rompe la hucha, disfruta de la espiral positiva que hayas construido. Valora qué logros están directamente o indirectamente relacionados con el running, te sorprenderá lo que vas a encontrar. Resetea el año y comprométete con una nueva hucha. Visibiliza tus espirales positivas!!!!

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Feliz 2016 que sin duda tendrá una tendencia en espiral positiva !!!!!

Mr Fartleks Killer

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