Lunes :Vuelvo a la piscina. Me cuesta; me cuesta mucho, no se respirar y las piernas son un ancla que me arrastran al fondo de la piscina. Sólo queda seguir trabajando. 

Natación: 700 metros en 45′

Martes: según mi programación tendría que hacer 40´de carrera con intervalos pero me molesta la rodilla izquierda tras los 18kms del pasado domingo así que voy a cambiarlo por la salida en bici. Sin embargo, cuando voy a cogerla está pinchada. Lo cierto es que la tengo hace más de diez años y nunca le he cambiado las ruedas (cámaras ni cubiertas) así que, a la necesidad ahorcan, aprovecho para ponerle las ruedas nuevas.

Decido descansar pero se ha quedado una tarde muy agradable así que, ni una cosa ni otra, hago la tirada que tenía programada para el jueves; esto es, 40´a ritmo de crucero. Vamos bien!

Carrera: 7,1 kms en 40´.

Miércoles a Domingo: la semana que se había iniciado con tan buenas perspectivas se ha quedado en casi nada. Miércoles y viernes me tocaba natación pero voy a clases a las 9 de la mañana y los dos días te tocaba ir directo desde el hospital y, como ya comenté después me pasa factura durante todo el día. Para tratar de paliar este problema me he apuntado para poder ir los cinco días de la semana y, así, aunque trabaje varios días trato de asegurarme poder ir, al menos tres.

No he querido correr porque persisten las molestias en la rodilla izquierda y prefiero darle descanso y, desgraciadamente, el trabajo me ha imposibilitado salir con la bicicleta.

Definitivamente tengo que ir poniéndome metas en función de cómo me vaya viendo. Tengo ilusión por debutar en el triatlón y en ese otro proyecto que prefiero reservarme pero, por una parte, ahora mismo el cuerpo me pide pasar tiempo con Mrs Banders y con mis sobrinas y ante eso el deporte queda en segundo plano; por otra parte, he dado otro paso en la búsqueda de hacer desaparecer definitivamente mis molestias al correr lo que se ha convertido en una necesidad imperiosa.

La semana que viene no tengo intención de correr, sólo bicicleta y piscina pero, como siempre digo, La semana que viene…Dios proveerá.

SIMILAR ARTICLES