Monthly Archives: enero 2017

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Puede ser el tercero, quedan sólo 21 días y ya noto ese cosquilleo y temblar interno tan difícil de controlar.

La verdad es que le estamos perdiendo el respeto a esto de correr, a salir cada tarde y hacer 10-15km como si fuese un paseo, a veces me pregunto si en un futuro será bueno esto que hacemos hoy.

Puede ser el tercero… me repito una y otra vez.

¿Has entrenado bien? Se pregunta mi cabeza. He cumplido, mejor o peor, días más rápidos, días más lentos, pero en líneas generales puedo decir que he cumplido. No he seguido el planning a rajatabla, para poder hacerlo tendría que ser deportista y dejar de ser enfermera, hija y novia. Me vienen largas semanas con 5 días de entrenamientos, tengo que reducirlo a 4 días y a veces privarme de cosas, así que puedo decir que si privarme de cosas y salir a entrenar es cumplir, yo he cumplido.

Siento miedo, sé que hasta el km 21 será relativamente fácil, será como un paseo acompañado al son de las palmas de los sevillanos y familiares que desplazados hasta Sevilla animen a sus corredores y al resto de maratonianos. Me da miedo el MURO; que llegue y no sea capaz de “saltarlo”, que mi cabeza diga hasta aquí aunque mis piernas puedan un poquito más…

Me pregunto en qué pensarán el resto de corredores cuando les sobreviene el temido muro. ¿Agachamos la cabeza y nos vamos? ¿Dejamos el sueño incompleto?  ¿Abandonamos esa ilusión?…

El mundo no entiende a los que corren, y no lo entienden porque no lo han hecho; ninguno de ellos ha disfrutado una maratón, ninguno ha sentido ese dolor físico que casi te parte en dos, ninguno ha visto a otro corredor acalambrado y le ha ayudado con el último gel o la última sal que te queda a pesar de saber que quizás tú puedas necesitarla más adelante… ninguno ha hablado con alguien que no conoce de nada, ninguno ha levantado jamás el brazo de otra persona al entrar en meta y se ha abrazado con un desconocido sólo por haber corrido junto a él; porque señoras y señores, maratón es eso, enseñanzas de vida.

Os voy a contar que fue lo que me llevé de mis dos maratones, no sólo una medalla y una camiseta que guardo como un tesoro, me lleve mucho más, algo casi indescriptible con palabras, muchas emociones, muchísimos recuerdos.

En mi primera maratón (Málaga 2014) aprendí que si quieres ir rápido es mejor ir sólo, pero que si quieres llegar lejos es mejor ir acompañado. Conocí a JC, si, a nuestro pelocho, un niño especial que cada día que pasa se nos hace mayor. Nos dió tiempo a hablar de muchas cosas, os podéis imaginar en 5h11’… supe de su vida, y creo que eso fue lo que me llevo a la meta, ¿cómo alguien tan especial tenía una historia así?

En mi segunda maratón (Málaga 2015) aprendí lo importante que es la ayuda del otro. Ver al presi en el km 30… fue mejor que encontrar agua en el desierto!

Fueron 12km donde lo único que le repetía una y otra vez era que no dejara que la liebre de 4h30′ nos adelantara y si me tengo que quedar con algo es con ese abrazo tuyo al llegar al km 42… justo donde comienza la alfombra azul que te lleva a la gloria donde me dijistes “enhorabuena campeona, lo tienes hecho y lo único que verá la liebre de 4h30′ será tu culo”.

Para quienes lo veáis de fuera quizás no lo veáis importante pero estos gestos son los que agrandecen a las personas y son los que se recuerdan siempre.

Ahora sólo quedan 21 días, y lo voy a hacer. Tengo 42km por delante, para pensar, recordar, aprender y emocionarme; hay 42 motivos para seguir adelante, para no flaquear, y este año lo haré por ti papi; porque él fue y demostró ser un campeón cuando tuvo que hacerlo, lidiando con el hombre de la guadaña a escasos metros, ese sí que fue un muro difícil de superar y si tú lo hicistes… a mí el 19 F no me va a parar nadie.

Sevilla 2017 sera mío y de toda la manada, porque no debemos celebrarlo por llegar, sino por estar.

Mrs.Little

 

 

 

 

 

Si de algo podemos presumir en Málaga, es de poder tomar el sol después de un entrenamiento, lagarta?

Mrs Truji

 

Que nos quedamos sin plaza para la 101? Pues ha echarle de comer a nuestros bichos!!

Mr. Sailor Man

 

Penúltima tirada larga de cara a la maratón de Sevilla, con muy buenas sensaciones. Se va notando la fatiga
acumulada, pero eso no será problema el dia 26 de Marzo!

Mr. Law

 

Los de Garmin no tienen en cuenta en sus predicciones que hay que sonreir y saludar en carrera.

Mr. M

 

Poco a poco recuperando la forma, las ganas, el bicho!

Mr. JC

 

Fiebre, mocos, tos…

Mrs. Little

 

Que ritmo llevare? Sin duda no hay descubrimiento.

Mr. WHITE

 

Un bicho más para la MMM 2017. Después de la desilusión de la Maratón 16… esta tocará disfrutarla si cabe con más ganas.

Mr. Tomy

 

Un encuentro y una buena carrera

Mr. Pozo

 

Si piensas que no voy a la media maratón de Málaga estás muy equivocad@.

Mr. ANFIBIO

 

Amaneceres que no se cambian por nada…

Mr. Beetle

 

No sólo de asfalto vive el runner…

Mr. Teacher

 

Alcanzar la meta significa principalmente: FELICIDAD!

Mr. TEE

 

Semana de reflexión tras los duros 51kms de Alora.

Mr. Pingüi

 

Para que después digan que no somos sanos, tomando Aquarius en un BK después de la tirada larga con mi persona favorita.

Mr. Mountain

 

Camino de la Media … pasando por el campo.

Mr. Lauval

 

0 34

Todo comienza con un pensamiento, ir a Veleta o Mulhacen en época invernal. Solo hay una persona que puedo llamar, Jose Manuel Lanzas Oleas alias “el primo”, el único que podría ayudarme en este pensamiento, un Montañero de los pies a la cabeza.

Se produjo la conversación y se concretó fecha: 26 diciembre, lunes y festivo, solo a expensas del buen tiempo.

Íbamos hablando conforme se iba acercando la fecha y en una de esas charlas me comentó que íbamos a subir por la cara norte del Veleta utilizando técnica de glaciar en cordada. Yo le dije que sí, que a pesar de ser novato y tenerle mucho respeto, mi espíritu aventurero me inyectó la adrenalina suficiente para tirar adelante.

Con todo el material preparado llega el día de emprender la aventura. 4:00 am de la madrugada del lunes 26. Desayuno y a esperar que venga a recogerme. También vamos a recoger a Chami, un amigo de Lanzas que es escalador y se une también a la fiesta, grandísima persona. Paramos en los Abades  a tomar café y algo de comer. Ya nos acercamos a Granada y se unen a la expedición dos pedazos de bichos de la escalada, Javier Barba y Grek, con los cuales entablamos conversación de carreras por montaña y Javi de campeonatos que él hace de escalada y que se iba a los Alpes ( Mont blanc , Cervino , Eiger) .

De izquierda a derecha Chami, Lanzas, Javi Barba y el bicho Grek

Llegamos a Hoya de la Mora, nos preparamos para iniciar la marcha y allá que vamos. Tenía un veneno interior de mí, ansias de empezar a patear la montaña, cansarme en definitiva.

En el fondo tenía mucho respeto, tanto que en ocasiones se convertía  en miedo a lo desconocido pero queriendo enfrentarme a él una vez más. Así se crece como persona en la vida, superando miedos. Necesitaba a elevar pulsaciones, empezamos la subida y empezo a relajarme.

La aproximación hacia el Canuto fue en un par de horas a un ritmo cómodo, parar a echar fotos y lo que hiciera falta. Salimos Chamo ,Lanzas y yo, después venían detrás Javi y Grek.

Vamos llegando al cresteo final y ya se ve el Canuto de más cerca. Te impresiona mucho estar a sus pies, empiezo a estar más nervioso pero estoy muy atento a todas las indicaciones de Lanzas. Es un buen momento para avituallarse: bocadillos de jamón y aceite de Casabermeja, naranjas , nueces y un poquito de té verde.

Sacamos crampones, piolets, arnés y casco. Nos vestimos para la batalla tranquilos sin prisas disfrutando también las vistas que te dan esos 3000 m de altitud , brutales.

Cresteo donde avituallamos y nos  colocamos el material técnico piolets, crampones y casco el día es excepcional como lo veis en el fotograma.

Nuestro colega el Esquimal nos invitó a su casa je je

Llega la hora de la verdad, se crea un sentimiento dentro de mi inexplicable ,nuevo en mi cuerpo, no se describirlo, aparentemente no se me nota, pero se dónde me estoy metiendo y es serio aquello que veo ,pero que muy serio. A lo lejos los grupos que iban primeros se observaban como bultos de colores , podía ver que eran montañeros por lo juntitos que iban y ese avance lento pero seguro que yo divisaba desde el cresteo. Allí había que llegar, donde ellos estaban, incluso más alto aun exactamente.

Lanzas nos comenta muy seriamente varios temas seguridad, tranquilidad y cómo afrontar técnicamente todo, y así nos dice que la zona de antes de Canuto iremos sin encordar ya que la nieve está en buenas condiciones. Comenzamos la parte media de la expedición travesía de las cornisas y corredor.

Bajada desde el cresteo y que lleva a la zona de las cornisas en una especie de “V” con buen clima. Ahí no hubo mucho problema, bajamos despacio pero seguros y había muchas fuerzas hay aun (el bocata de jamón serrano vino muy muy bien)

Solo con ver la inclinación de la nieve no hay que describir lo salvaje de la subida. El sitio es brutal y nos adentramos hacia las cornisas. Poco a poco vamos subiendo, es costosa así que vamos lateralmente y cuesta cojer la huella marcada, todo es más lento aun, muy lento a más de 3000 metros con toda la mochila y el equipo técnico la proeza es monumental.

Se me sale una correa de la polaina y veo que se va subiendo. oh oh!! puede entrar nieve y humedecer el pie pues, y así fue. A eso añadirle que al ir con el piolet en parte derecha para ir metiéndolo en nieve (el piolet es un salvavidas espectacular ) el guante empieza a calar (los hay con mas impermeabilidad para que engañaros).

El camino se pone chungo hay que ir con mucho cuidado, Lanzas primero seguido de Chami y luego yo, ascendíamos 50 metros y parabamos. Lanzas miraba, hacia señas a los dos ¿todo bien? No nos dejó ni un momento, nos guiñaba, el pulgar hacia arriba y adelante siempre nos avisaba de todos los pasos mas difíciles: ojo aquí , extremar allá , nuestro maestro ,el guía . Chami aflojó el paso en unas de las cornisas a eso que yo me encontraba con fuerzas y me coloque detrás de Lanzas, muy de cerca. No me quería distanciar de él para ver sus movimientos pero subía muy fácil.

Esta parte fué la más crítica. A todos los inconvenientes se le añadía el tema psicológico, el más importante. Algo no va bien, empiezo a mostrarme inseguro, me puede el lugar donde estoy. La montaña dice aquí estoy yo, tú has venido porque has querido. No coordino nada, ni pasos ni piolets ni nada.

Miro atrás y no veo a Chami. Se queda rezagado. Miro hacia arriba y no veo a Lanzas. Él ha pasado ya uno de los salientes más peligrosos y por mi orientación deduzco que no queda mucho para el canuto pero queda algo, voy subiendo como puedo pero sin un sentido, el miedo se apodera de mí y me paro. Recobro respiración y observo todo el paisaje y me tomo mi tiempo. Respiro lento, miro las pisadas y me digo: vas a lograrlo y no te vas a arrugar, tranquilo.

Retomo pasos más coordinadamente, respirando, perfeccionando la técnica y estando seguro de cada paso. Al fin consigo salir de la cornisa y veo a Lanzas que está esperándonos. Llego a su lado y ve que voy mal. Me quito guantes, manos y dedos muy helados. Los muevo, los seco y me arreglo polainas. Lanzas habla por walkitalkie con Chami, el cual nos conté después que s sufrió un susto bastante comprometido. Le comunica que saque la cuerda y avanzanzamos con técnica de encordamiento en glacial .

Una vez encordados fuimos ascendiendo más tranquilos y seguros pero siempre sabiendo donde estamos, quedan unos 20 metros para llegar a la repisa donde se inicia la escalada clásica.

Nos pasan un  grupo de 4 personas en el que van montañeros muy experimentados , eso me alivia aun más. Dos de ellos son corredores de montaña y más concretamente Bandoleros, casi nà.

Ya estamos en la repisa. Todo se vuelve de otra perspectiva. La imagen de Mulhacén, Alcazaba y todos los picos hace que se me olvide los malos ratos, el paisaje merece la pena.

Empieza el preparo de escalada: cuerdas, mosquetones, etc… Quedan unos 80 metros para la ansiada cumbre pero me veo más seguro en esta parte sin saber porqué .

Inicio de la pared en escalada clásica

Segundo largo. Sólo quedan 25 metros para cumbre, en esta parte estoy más seguro de mí a pesar de salirse el crampón en un momento.

La parte final fue muy emocionante e inquietante tanto por el sitio como por el ansia de terminar llevamos más de 3 horas ascendiendo por cara norte y las fuerzas flojean, pero finalmente conseguimos alcanzar la cumbre del Veleta .

No tengo palabras para describir tal emoción. Siempre digo que cuando el ser humano se encuentra acorralado en sus miedos, es cuando se acuerda de las personas que tiene a su alrededor: hijos, mujer, familia, mascotas,… todo sale a relucir, ¿es por ello por lo que luchamos? ¿merece la pena arriesgar tu vida? si se lucha es por que hay una ilusión, una meta que alcanzar y cada día estoy más día estoy más cerca de ella.

Mr Barbuo

Esto no es lo mismo sin ti.

Mr. Anfibio

 

“Nunca te entregues, ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo…Otros esperan que resistas, que les ayude tu alegría…”( Paco Ibáñez)

Mrs. PepaC

 

Por esos pequeños ratos que te dan la vida!

Mr. Law

 

Con 40 atardeceres así llegar a la media será más fácil… cogiendo fuerzas.

Mrs. Little

 

Con la cabeza puesta ya en MMM sabiendo que estoy en buena compañía.

Mr. Chesco

 

Semana de pocos kms, pero semana bonita con nevada épica en mi querida Ronda.
Sigue el camino para Penyagolosa.

Mr. Mountain

 

Cuando el bicho huele meta…

Mr. TEE

 

Ni el frío consigue quitarnos las ganas de hacer el payaso!

Mr. JC

 

Comienza otro reto más, MM17.
Acompañada de buena gente que lo hace más fácil lo que te propongas.

Mrs. Sonichy

 

(música) Yo lo conocí en un taxi….. (música) Menudo acto de presentación a la manada”

Mr. Fogg

 

Buscando nuevas perspectivas para conquistar el nuevo mundo.

Mr. M

 

Con la tirada larga puesta en la Maratón de Sevilla, empezamos a descontar para la Media de Málaga. Empezamos con ganas 🙂

Mrs. Moon

 

La esperanza es lo último que se pierde…

Mr. Teacher

 

Preparando Alora cerquita Montes de Malaga , todo el entreno echo iruaaaa!!!!! vamooooos!!!!

Mr. Barbuo

Entrar en meta solo no es siempre la mejor opción y a la vista está. Muchas veces es mejor hacerlo en compañía y que mejor que con nuestro súper presi.

Mr. Pingüi

 

0 23

No podía ser de otra Manera. Enero y Jaén, un frio que cortaba la cara, las manos, el cuerpo entero…pero no cortó las ganas de correr de los 12000 participantes de la carrera de San Antón, entre ellos nuestro bicho Manuel, que le echaba valor y la terminaba en 48 minutos, una carrera en la que la multitud, las calles estrechas y el mismo recorrido dificulta poder competirla con soltura. El pistoletazo de salida fue puntual, y hasta cinco minutos después no atravesaba la línea de salida el último corredor. Los espectadores disfrutamos de un ambiente atlético inigualable, los corredores por su parte, pudieron disfrutar de los ánimos del público que se agolpaba durante todos los puntos de paso de la carrera con antorchas que dejaban una estampa que emocionaba.

El vencedor completaba el recorrido en 30min exactos.

En definitiva una experiencia más una carrera más y un motivo más para no dejar de hacer lo que tanto nos gusta, correr.

Mrs Ana Ana

0 17

6:54 am. Suena el despertador como todos los días, Radio Nacional me despereza con sus voces, esos no duermen nunca y me aseguran un despertar a ritmo de palabras. Apuro unos minutos y me levanto de un salto para iniciar el día. Es 12 de Enero de 2017. No es otro día. Es el día.

Mi reloj me lo recuerda desde hace 2 años que este es el día donde se debe empezar a gestar el sueño, el día que se pasa de ilusión lejana a sueño realizable, el inicio de un viaje apasionante a lo desconocido, directo al corazón de Europa para rodear su cumbre más alta en menos de 46 horas.

La mañana transcurre con cierta normalidad, similar a cualquier otro día mientras que se acerca la hora del momento decisivo.

Sé que no las tengo todas conmigo, que las probabilidades no me dan la victoria asegurada, de hecho pierdo el partido antes de empezar por 2 a 5, pero hay que usar el poder oculto del pensamiento positivo y cualquier otro elemento de persuasión y me aferro a él los días previos.

Palabras cruzadas con la manada los momentos antes de que se publique el sorteo me tranquilizan. Ellos, mi gente de correr, siempre los he sentido detrás empujándome en cada ultra que he hecho. Es como si les debiera en parte estar aquí ahora mismo y no quería defraudarles. Aunque parezca que practicar ultras es algo solitario, no es así. Todas esas horas de soledad en el monte genera vínculos más fuertes con los tuyos. Se piensa y mucho, unas veces en silencio y otras en voz alta. Y esos lazos forjados en soledad se trasladan al día a día en forma de cariño y amistad.

Se acercan las 10 de la mañana. Resuena en mi cabeza una vez más la marcha Radetzky (Johann Strauss padre, 1896). Al igual que en todo inicio de año, esta marcha sirve de banda sonora para purgar y resetear, mirar hacia el futuro y proponerse objetivos a cumplir, así que es buen momento para invocar al mariscal de campo Joseph Wenzel Radetzky una vez más.

Lo tengo todo preparado. Los vuelos seleccionados y el alojamiento localizado tras buscar y rebuscar la mejor ubicación con el mínimo coste, todo a tan solo un clic de ratón. Me imagino que los otros 7.000 corredores estarán haciendo lo mismo que yo y se agotará pronto la oferta.

Son las 10 de la mañana del 12 de Enero de 2017. Es mi momento. Es hora de mirar al destino cara a cara, entro en la web de la prueba y allí está mi nombre.

Refusé. No se Francés, pero no lo necesito para saber el resultado del sorteo.

Miro la pantalla del ordenador y allí estaban las ventanas abiertas de easyjet y booking preparadas para darle al botón de pagar  que me llevarían al epicentro del ultra trail mundial y no podía.

Vuelvo a mirar la web de la organización. Refusé. Ahora parece que leo el francés como si fuera mi lengua nativa, porque lo entiendo a la perfección, incluso me atrevo a decir que hasta hubiera pronunciado perfectamente la “R” francesa como si hubiera nacido en el mismísimo Chamonix.

Refusé. No había nada más que hacer que esperar otros 12 meses hasta que llegara mi hora. No entraba en mis planes esta situación. Intento tener todo lo controlable controlado, pero obviamente este punto estaba fuera de control, así que simplemente me sentía consternado por no poder seguir mi estrategia, de seguir mi segunda fase del plan.

Hablo con mi círculo más cercano. Les doy la noticia. Vuelvo a mirar la pantalla y allí estaba la palabra centelleante enfrente de mis ojos. Refusé.

En un acto de autodefensa, me intento convencer de que la vida sigue igual, que si no ha podido ser este año, el año que viene tendré más oportunidades, ya que tendré doble boleto en el sorteo, y me hago la eterna pregunta que te persigue cuando estás de bajón en toda carrera, ¿y para qué quieres correrla?.

Unos segundos de silencio y sin tener respuesta a mi pregunta, de repente me viene a la mente la primera vez que tuve constancia de esta carrera.

Era el 2014, acababa de empezar a correr trails y por casualidad me encontré por la red una retransmisión en directo de una carrera, en donde había muchos españoles y dos de ellos iban en segundo y tercer lugar. Cuando me enteré de que era una carrera de 170 km simplemente me quedé sin palabras. ¿Es posible correr esa distancia sin descansar ni dormir?

Mi interés por la retransmisión aumentó aún más cuando el comentarista explicaba que los dos españoles llevaban corriendo juntos desde el kilómetro 100, porque auque con muchos problemas fisicos, uno iba bien bajando y el otro subiendo, y así se ayudaban para poder llegar a meta y hacer pódium los dos juntos.

Aquello me dejó enganchado a la pantalla y desando ver a esos dos guerreros cruzar la meta juntos.

Desde ese momento, cada vez con más entusiasmo e interés miraba de reojo la prueba, los artículos, las fotografías y los videos de aquellos parajes espectaculares de dónde venían historias de sufrimiento y superación. El resto de la historia, ya la he ido contando desde hace 2 años en esta web.

Ahora me tocaba empezar de nuevo, retrasar 12 meses el plan y esperar de nuevo mi hora. Siempre se confirma que la vida es una ultra trail, y en este caso no iba a ser muy diferente.

En una ultra siempre hay momentos de bajón y momentos pletóricos llenos de efusividad, los sentimientos positivos se mezclan con negativos y generan una oleada de sentimientos en un corto espacio de tiempo.

Ahora estaba en uno de esos momentos de bajón, de pinchazo como llamamos en las carreras. ¿Pero va a acabar todo aquí? ¿De verdad que no puedo hacer nada para conseguir dorsal y cumplir mi reto UTMB 2017?

Aún no tengo una respuesta clara a mi pregunta de por qué hago ultras, pero si algo he aprendido en esto de correr, es que si se sabe aguantar los momentos malos, casi de forma mágica emergen energías de la nada que te hacen levantar vuelo que finalmente te llevan a la línea de meta. Son momentos en los que hay que pararse a evaluar la situación y tomar las decisiones correctas. Ahora es uno de esos momentos. Toca pensar, ver opciones y reformularse la pregunta que inició todo esto, ¿cómo sonará la marcha radetzky a los pies del Mont Blanc?

Esto no acaba aquí. Objetivo UTMB 2017 sigue adelante.

Mr M